Así reviven la Casa del Conejo: la obra más tierna de la Fiesta del Chocolate

La artista Vale Alves restaura y recrea la Casa del Conejo para la Fiesta Nacional del Chocolate 2026, convirtiéndola nuevamente en la atracción central de Bariloche.
San Carlos de Bariloche31 de marzo de 2026 Redacción
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Bariloche vive los preparativos de la Fiesta Nacional del Chocolate 2026, y en medio de los aromas dulces y el movimiento previo, todas las miradas se concentran en la Casa del Conejo. Ese espacio que despierta sonrisas y emoción lleva la firma de Vale Alves, la artista que desde hace seis años transforma este rincón en un refugio mágico para familias enteras.

Alves, reconocida internacionalmente pero profundamente ligada a la comunidad barilochense, dedica horas de trabajo a devolverle vida a cada personaje, flor y textura de la Casa del Conejo. Restaurar, retocar y, cuando es necesario, crear desde cero son parte de su proceso creativo. Con paciencia y cariño, logra que este icónico espacio recupere su brillo y su encanto justo a tiempo para la celebración.

La artista explica que algunos elementos requieren apenas un retoque, mientras que otros deben ser reconstruidos por completo. “Siempre con el mismo amor”, afirma, y ese amor se percibe en cada detalle. La Casa del Conejo se convierte así en un universo cálido y vibrante que invita a soñar. Niños y adultos se detienen para observar sus figuras, descubrir detalles escondidos y dejarse atrapar por la magia.

Los Huevos de Pascua de calle Mitre, también intervenidos por Alves, complementan su obra en la ciudad. Pero es en la Casa del Conejo donde su sensibilidad artística alcanza su máxima expresión. Allí, cada color elegido, cada personaje dulce y cada pincelada se combinan para crear una experiencia que ya es tradición barilochense.

Quienes pasan por el Centro Cívico y la ven trabajar descubren que la magia no está solo en las brochas, sino en su energía contagiosa. Su simpatía, su cercanía con los vecinos y su capacidad para iluminar cada espacio con una sonrisa hacen que este rincón sea todavía más especial.

Tras participar recientemente en la Bienal de Arte de Valcheta, junto a Julieta Japines, Alves sigue expandiendo su mundo creativo. Sin embargo, cada año vuelve a Bariloche para cumplir con un ritual único: devolverle la vida a la Casa del Conejo.

En la Fiesta Nacional del Chocolate, la Casa del Conejo es el símbolo del encuentro, la ternura y la imaginación. Y gracias a Vale Alves, vuelve a brillar como el corazón colorido que hace de esta celebración un momento inolvidable.

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