En diálogo con Ahora Comarca, el Oficial Ayudante Héctor Pinilla, de Bomberos Voluntarios de El Bolsón, explicó que el pedido de auxilio se recibió durante la tarde-noche del día anterior a través de la Comisaría 12 y la Patrulla de Montaña, que informaron sobre una persona que se encontraba al pie del cerro sin poder descender.
“El Cerro Serrucho es un cerro con muchos acarreos y piedras muy grandes sueltas. Es muy complicado subir. Arriba hay una laguna a la que quería llegar este muchacho, pero no alcanzó porque se cansó y le fallaron las piernas”, detalló Pinilla.
El hombre, un vecino de Los Repollos, había salido solo con la intención de llegar hasta la laguna. Sin embargo, al no poder completar el ascenso y ante la caída de la noche, decidió permanecer en el lugar. No contaba con linterna, abrigo ni equipamiento adecuado.

El operativo comenzó a las 6.30 de la mañana, cuando cuatro efectivos —entre bomberos y personal policial— partieron hacia la zona, guiados por un poblador local que ofició de baqueano. Tras una caminata de varias horas, lograron dar con el hombre alrededor de las 8 de la mañana.
“Pasó la noche abajo de unas ramas, hizo como un refugio. Lo encontramos bien, solamente con frío y hambre”, indicó Pinilla. El vecino vestía remera y pantalón corto y no tenía abrigo ni provisiones.
El descenso se realizó sin necesidad de asistencia médica. “Bajó por sus propios medios. Lo acompañamos y luego lo trasladamos hasta su domicilio, donde quedó en buenas condiciones”, señaló el bombero.
Del operativo participaron cuatro integrantes de Bomberos y Patrulla de Montaña, más el baqueano que colaboró en la búsqueda.
Pinilla destacó el resultado positivo del rescate, pero remarcó la importancia de no subestimar la montaña. “Siempre recomendamos no andar solo y llevar abrigo. La montaña es fría y de noche, incluso en esta época, la temperatura baja mucho”, advirtió.
Según se informó, el hombre logró comunicarse inicialmente con su familia para pedir ayuda, aunque luego se quedó sin batería en el celular, lo que dificultó el contacto posterior.
El caso vuelve a poner en agenda la necesidad de extremar precauciones al realizar actividades en zonas agrestes, especialmente en sectores de geografía compleja como el Cerro Serrucho, donde las condiciones del terreno pueden volverse riesgosas en pocas horas.




















