El Parque Nacional Lanín informó importantes avances en la implementación del Plan de Acción Post Incendio Valle Magdalena, orientado a la recuperación del área quemada en el sector Waka Mamuil. El trabajo se realiza de manera conjunta con la Agencia de Producción del Neuquén, INTA, las comunidades Painefilu, Chiquilihuin y Linares, el Ejército Argentino y la Asociación Amigos de la Patagonia.
Como parte de las medidas de restauración ecológica, se acordó la construcción de 7.500 metros de alambrado estratégico destinados a proteger zonas sensibles y favorecer la regeneración natural del bosque. Los cierres comprenden: 1.500 metros en Laguna Escondida, 4.000 metros entre Cañadón Chico y Tranquera Varas, y 3.000 metros desde Tranquera Varas hasta la cabecera de Laguna Waka Mamuil.
Estas obras constituyen una condición acordada por el Comité de Gestión de la Veranada para autorizar el ingreso de ganado, evitando el avance de la herbívora sobre suelos frágiles y renovales en recuperación.
En septiembre se realizaron recorridas técnicas para redefinir las trazas y, entre el 20 y el 24 de octubre, brigadistas ICE y productores ejecutaron la apertura de fajas en Laguna Escondida (600 m) y Laguna Waka Mamuil (1.500 m).

En noviembre se concretó un operativo logístico clave que permitió trasladar 870 postes hasta el puente Malleo, con apoyo del Ejército Argentino, organismos provinciales, INTA y comunidades. Luego se distribuyeron 1.000 kg de alambre, torniquetas y 2.700 varillas, insumos financiados a través del Proyecto Pewen.
Entre el 6 y el 12 de diciembre comenzó el posteo en terreno, alcanzando 4.000 metros ejecutados. En el sector Awkapan se completaron 1.700 de los 2.620 metros previstos, habilitando el ingreso a la veranada y protegiendo las áreas más vulnerables. En el sector Painefilu–Chiquilihuin se finalizaron 2.700 de los 3.954 metros proyectados en Cañadón Chico, mientras continúan los trabajos en Laguna Escondida, una zona de difícil acceso donde se prevén 1.645 metros adicionales.
Estas acciones representan un paso determinante para la restauración ecológica, la protección de nacientes y mallines, y el fortalecimiento del trabajo conjunto con las comunidades, reafirmando el compromiso institucional con la conservación y el uso sostenible del territorio.
























