Ismael Acosta es un joven ciego de El Bolsón que practica judo y fue convocado a un campus con la Selección Paralímpica Nacional

El joven judoca ciego de El Bolsón fue convocado a un campus en Córdoba junto a deportistas de la Selección Paralímpica Nacional. Ahora busca apoyo para poder viajar.
El Bolsón 19 de septiembre de 2026 Redacción
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smael Acosta, joven judoca no vidente de El Bolsón, vive una etapa que hasta hace poco parecía difícil de imaginar. Comenzó a practicar judo oficialmente a principios de 2025 y, apenas un año y medio después, recibió una convocatoria para participar de un campus de entrenamiento en Córdoba-San Francisco, junto a integrantes de la Selección Paralímpica Nacional.

“Judo cada día más se convierte en parte de mi vida”, contó Ismael durante una entrevista. El joven nació ciego y reconoce que, cuando comenzó a acercarse al deporte, no imaginaba hasta dónde podía llevarlo.

Su primera experiencia con el judo había sido tiempo atrás, pero fue en 2025 cuando decidió retomarlo formalmente. Lo que comenzó como un hobby terminó transformándose en una verdadera pasión y ahora abre la posibilidad de dar un paso importante dentro del judo paralímpico argentino.

“Me empezó a gustar y hoy me llena de alegría e incluso orgullo ser convocado a un evento tan importante”, expresó.

Una oportunidad para acercarse a la Selección

El campus se desarrollará del 14 al 18 de octubre en Córdoba y representa una oportunidad para que Ismael pueda entrenar y compartir experiencia con deportistas de alto nivel.

La convocatoria podría convertirse además en una puerta hacia la Selección Paralímpica Nacional de Judo, aunque Ismael lo toma con entusiasmo y también con los pies sobre la tierra.

“Si todo sale bien, podría terminar en la Selección”, explicó sobre esta posibilidad.

Actualmente es cinturón amarillo, por lo que todavía tiene un largo camino por recorrer dentro de la disciplina. Sin embargo, su objetivo es seguir avanzando, graduándose y aprovechando cada oportunidad que el deporte le presente.

“Siempre en todo lo que hago es llegar a algo, nunca quedarme estancado. No sé si voy a permanecer y voy a morir en judo, pero mientras tenga la posibilidad y judo me siga apasionando como ahora, quiero llegar a algo”, sostuvo.

El acompañamiento de Alejandro Nicora

Detrás de este proceso aparece una figura fundamental: su sensei, Alejandro Nicora, quien acompañó a Ismael desde sus primeros pasos y encontró en el judo una disciplina especialmente apropiada para que pudiera desarrollarse deportivamente.

Nicora recordó que conoció a Ismael en un natatorio de la localidad y que, al verlo, pensó en la posibilidad de acercarlo al judo.

“Le dije a mi señora: ese chico es ciego, voy a hablar con el papá”, recordó.

Para el entrenador, el hecho de que el judo sea un deporte de contacto permite trabajar la disciplina de una manera particular con personas ciegas. Ambos competidores permanecen tomados y el área de combate no cambia sustancialmente; existen adaptaciones específicas en la forma de iniciar el combate.

Campeón provincial en su primer torneo

El crecimiento de Ismael ya tuvo una primera recompensa competitiva. En agosto participó de su primer torneo en Viedma y logró consagrarse campeón provincial.

La competencia tuvo además un componente particular de accesibilidad. En una de las luchas, un deportista de Chubut aceptó competir con los ojos vendados para que ambos pudieran enfrentarse en condiciones similares.

La experiencia permitió mostrar cómo el deporte adaptado y la inclusión pueden generar espacios de competencia en los que las diferencias visuales no se conviertan en una barrera para participar.

Nicora incluso prepara antifaces para llevar al próximo desafío, con la intención de garantizar las condiciones necesarias para que Ismael pueda competir.

El desafío ahora es llegar a Córdoba

La convocatoria representa una enorme oportunidad, pero también implica un importante esfuerzo económico. El viaje desde El Bolsón hasta Córdoba supone recorrer más de mil kilómetros y afrontar gastos que la familia y el entorno de Ismael no pueden asumir fácilmente.

Por eso comenzaron a buscar apoyo de la comunidad para reunir los fondos necesarios.

Actualmente reciben donaciones mediante transferencia y también están organizando una rifa con distintos premios que fueron aportados por personas y comercios que decidieron acompañar el proyecto.

Entre los premios previstos hay una tabla de picadas y vouchers, mientras continúan gestionando nuevas colaboraciones para ampliar el sorteo.

Quienes quieran colaborar pueden hacerlo mediante el alias is.520.ar a nombre de Ismael Ariel Acosta Muñoz.

También se encuentra disponible el teléfono 2944 20 23 52 para quienes quieran comunicarse, realizar una colaboración o aportar premios para la rifa.

Un tatami para seguir creciendo

El viaje a Córdoba no es el único desafío. En el dojo de El Bolsón también buscan mejorar las condiciones de entrenamiento.

El objetivo es conseguir un tatami olímpico, compuesto por colchonetas de alta densidad y antideslizantes especialmente diseñadas para la práctica del judo.

Las actuales colchonetas de goma eva ya cumplieron su ciclo y, según explicó Nicora, contar con un tatami adecuado permitiría elevar el nivel de entrenamiento de los deportistas.

Desde el espacio realizaron gestiones ante organismos municipales y también ante la Secretaría de Deportes en Viedma, aunque hasta el momento no obtuvieron las respuestas que esperaban.

Mientras tanto, Ismael continúa entrenando y mirando hacia adelante. El campus de octubre aparece como el próximo gran objetivo y, detrás de esa convocatoria, hay también una historia de superación, deporte, inclusión y acompañamiento que nació en El Bolsón.

Porque para este joven judoca, el desafío no pasa solamente por llegar a Córdoba. Se trata de seguir avanzando, competir, aprender y comprobar hasta dónde puede llevarlo una disciplina que comenzó casi de casualidad y que hoy ya forma parte de su vida.

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